26/12/2007

El Cd de la censura

Hubo un tiempo en España en el que la gente no podía decir lo que quería. Y mucho menos cantarlo. De bailarlo, ya ni hablar. Había que controlar la moralidad del pueblo. ¿Qué era eso de ir por ahí pidiendo descaradamente besos? A muchos no nos tocó vivir esa época, pero durante los años 50 y 60, los censores del Estado fascista se dedicaron a mirar con lupa las letras de las canciones hechas en España o importadas. Al menos atisbo de sensualidad, el tema era prohibido. El censor cogía un punzón y rayaba el disco. El tema "no era radiable".
Aquello sucedió, por ejemplo, con Bésame mucho, Ojos verdes o Pichi, al menos en Radio Nacional de España. Esas tres inocentes canciones están recogidas en "Una historia de la censura musical en la radio española, un Cd editado por el sello discográfico de RTVE y que incluye 39 "libidinosos, irreverentes y pecaminosos" temas.
Aquellos años fueron duros. Sin embargo, no fueron nada comparados con los que vinieron. En la década de los 70, la censura dejó en un segundo plano lo inmoral y se centró en lo puramente político. Fueron los años en los que se cortó las alas a los cantautores que pedían un mundo libre. José Manuel Rodríguez, un histórico de RNE (35 años, "nada más"), publicará otro Cd con una selección de temas prohibidos por ser cantados por voces "rojas".
Los censores eran funcionarios de la Dirección General del Libro y del Ministerio de Información y Turismo, ubicado en el mismo edificio que Radio Nacional. A veces, se limitaban a marcar las letras con un lápiz rojo. Los más inflexibles cogían un punzón, tal como os he dicho, y rayaban el vinilo. Lo curioso es que RNE no podía emitir el tema prohibido, pero las canciones "no radiables" sí que podían ser escuchadas en casa o en fiestas privadas si uno tenía el disco. Algunos de estos temas han pasado a la actualidad dance con diferentes versiones, algunas realmente impresionantes... Por ejemplo, Bésame mucho, un bolero escrito por la mexicana Consuelo Vázquez y que fue considerado maligno por su letra y por su perezoso ritmo, que permitía pegarse en el baile. Según afirma el periodista, "no hay que olvidar que en alguna diócesis se prohibió y hasta se llegó a amenazar con la excomunión a las personas que acudieran a los bailes públicos y bailaran bien juntitos". Sara Montiel (Sarita por entonces) fue una de las perjudicadas por la censura de Bésame mucho, como le pasó a Lola Flores con Mil besos ¿El motivo? Ningún censor podía aguantar a La Faraona incitando a hacer el mal. ¿Recordamos? Decía: "Si es pecado amarte, yo seguiré pecando". Otra de las canciones incluidas es Himno al amor, de Edith Piaf, una mujer enamorada de un hombre cansado, un "pecado" imperdonable en la España de entonces.

Y como os digo, algunos temas siguen versionándose al estilo dance, con éxito, por ejemplo, en los calurosos veranos. ¿Recordamos algunos?
- "Ojos verdes". En este tema, conscientes de la censura, las discográficas intentaron quitar crudeza a la letra y no sirvió de nada. Una mujer cantaba la copla en el quicio de la mancebía o prostíbulo:
"Apoyá en el quicio de la mancebía, miraba encenderse la noche de mayo. Pasaban los hombres y yo sonreía, hasta que en mi puerta paraste el caballo. Serrana, ¿me das candela? y yo te dije gaché (andaluz). Ay, ven y tómame mis labios y yo fuego te daré. Dejaste el caballo y lumbre te di y fueron dos verdes luceros de mayo tus ojos pa mí. Ojos verdes, verdes como la albahaca".
- "Pichi". Este conocido chotis que cantó Celia Gámez en los años 20 alude a Victoria Kent, la primera mujer directora de prisiones de la República. La letra fue modificada y se decía "mocito bien":
"Pichi, es el chulo que castiga del Portillo a la Arganzuela porque no hay una chicuela que no quiera ser amiga de un seguro servidor. Anda, y que te ondulen con la permanén. Y pa suavizarte que te den col-crém. Se lo pués pedir a un mocito bien. Que lo que es a mí, no ha nacido quién. Anda, y que te ondulen con la permanén. Y si te sofocas, tómalo con seltz. Eres, Pichi, de lo que no cabe más".
- "Se va el caimán". Se censuró a finales de los 50 porque tenía un carácter político soterrado. Se comentaba que el caimán era una alusión directa a Franco, y la letra pedía que se fuera:
"Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquilla. Voy a empezar mi relato con alegría y con afán. En la población de El Pato se vivió un hombre caimán. Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquilla. La mujer es un jardín que de todo tiene un algo. Es un camino tan largo que nadie le ha visto el fin. Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquilla. Se va el caimán, se va el caimán...".
- "Bésame mucho". Eso de que un hombre pidiera a una mujer, o a la inversa, que le diera apasionados besos rompía las reglas morales. La mexicana Consuelo Velázquez, como os he dicho, escribió el bolero:
"Bésame, bésame mucho como si fuera esta noche la última vez. Bésame, bésame mucho que tengo miedo a perderte, perderte después. Bésame, bésame mucho como si fuera esta noche la última vez. Bésame, bésame mucho que tengo miedo a perderte, perderte después. Quiero tenerte muy cerca, mirarme en tus ojos, verte junto a mí. Piensa que tal vez mañana ya estaré lejos".
- "Cachito". Y acabamos con éste clásico de Gloria Lasso, a quien censuraron esta canción, que Consuelo Velázquez dedicó a su hijo. Los censores la vetaron porque "Cachito" podría ser interpretado ¡como el pene!:
"Cachito, cachito, cachito mío, pedazo de cielo que Dios me dio. Te miro, te miro y al fin bendigo, bendigo la suerte de ser tu amor. Me preguntan por qué eres mi cachito y yo siento muy bonito al responder: porque eres de mi vida un pedacito al que quiero como a nadie he de querer. A tu lado yo no sé qué es la tristeza y las horas se me pasan sin sentir. tú me miras y yo pierdo la cabeza".