Actual, el primer festival de música y cine que se celebra en España cada año, ya cumple su 20º edición y hasta el próximo día 6, festividad de Reyes, con un programa marcado por las propuestas procedentes de Estados Unidos, en los conciertos; y de Alemania en las películas.
Las actuaciones de uno de los precursores del hip hop de Nueva York, DMC of Run-DMC, y una promesa del soul estadounidense, Eli Paperboy Reed, además de la presentación de la mejor película europea de 2009, la alemana "La cinta blanca", serán los platos fuertes de un festival organizado por el Gobierno de La Rioja.
Durante cinco días, 24 grupos desarrollarán la programación musical, que tiene como denominador común la presencia de bandas y solista que llegan a Logroño con el cartel de promesas nacionales e internacionales a punto de consolidarse para el gran público. El veinte años, el festival puede presumir de haber acertado con esa apuesta, con artistas que se subieron a un escenario cuando eran menos conocidos.
Por fin, después de hacerlo con Discomix, mi web personal ya es accesible desde www.djharlequin.es. En realidad, pensé en hacerlo casi a la par que la primera, pero era necesario y forzoso redigirir y modificar un buen número de directorios, engorroso pero que estaba dispuesto a asumir. Hay que tener en cuenta que existen directorios de música en formato stream y, por tanto, dependientes de la dirección de enlace. Al final, dado que en mi trabajo he estado de turno de noche (y de hecho, sigo hasta mediados de Enero), el tiempo libre era tan corto que lo hacía inviable. Mi página ha quedado integrada sin problemas en el servidor de Discomix, la página decana dedicada al mundo de las mezclas, pero de forma y gestión independiente.
Provisionalmente, algunos archivos de descarga están inactivos o inexistentes, me queda repasar los directorios y páginas de documentos uno por uno para verificar que todo está correctamente redirigido, algo que espero no me lleve más de dos días, pero teniendo en cuenta que estamos en Navidad y hay obligaciones familiares. Tengo pensado hacer varios cambios y potenciar algunas cosas que tenía paradas, ya se irán viendo poco a poco.
Al fin y al cabo, desde que existen los dominios para particulares, a finales de los años ´90, ya era hora de tener mi propia página, ¿verdad? Por fin, Dj Harlequin ya es ".es"
¡¡Feliz Navidad!!
Recuerdo que hace tiempo comentaba con un forero de un conocido portal de música que Bob Marley era un rastafari. Este buen amigo, amante del reggae, se molestó e irritó por mi afirmación, creyendo que estaba insultando a Bob, aunque una vez que le expliqué su error, me sugirió que comentase al respecto algo para evitar que otros amantes de este formidable músico y cantante caigan también en el mismo.
Lo que ocurre es que hay adjetivos que utilizamos con frecuencia y de los cuales en ocasiones desconocemos su origen. Porque amigo lector, sin hacer trampas y sin recurrir a la Wikipedia o diccionario, ¿sabemos qué es un "rastafari"? Habitualmente, en el lenguaje "urbano", siempre suele asociarse a alguien con greñas, mal aseado y descripciones similares. Y no es cierto. La religión rastafari ha sido desde las primeras décadas del siglo XX la forma de resistencia a la opresión blanca y al sistema capitalista. Su popularidad, la de este credo, aumentó a comienzos de los años 40, cuando el emperador Haile Selessie liberó a Etiopía tras la invasión italiana, cumpliendo con la profecía de Marcus Mosiah Garvey, que era líder del movimiento de liberación afroamericana en Estados Unidos en los años 30, y se convirtió en "mesías rastafari", descendiente del rey Salomón y la reina de Saba.
Esta es la realidad, la historia real del término. Y es que inspirándose en los peinados de algunas tribus guerreras africanas, los rastafaris se anudan ahora el pelo de esa forma, son pacifistas vegetarianos y fuman marihuana, una planta considerada por ellos como un regalo de Dios. A principios de los años 70, Bob Marley, el rey de la música reggae, fue el principal difusor de esta cultura. Dicho y aclarado queda.
Son considerados los padres de la electrónica y de muchos estilos surgidos desde ella (sirva un simple ejemplo con Afrika Bambaataa, que utilizó material de "Trans Europe Express", de 1977, para su "Planet Rock" y popularizó el sampling), si bien sus influencias distaban mucho de lo que parece: los Beach Boys y ellos calificaban su estilo como "robot pop". Como bien decía Ralf Hütter, si el grupo había sido capaz de capturar el sonido de California, con sus paisajes y los surferos, entre otras cosas, Kraftwerk debía capturar el sonido de Alemania de la época, es decir, frío, gris, con abrigo y corbata.
Así surgieron instrumentos inusuales como sintetizadores, vocoders, secuenciadores, cajas de ritmos, etc, aderezados en su propio estudio: Kling Klang, donde se guardaron toneladas de material que EMI ha recuperado en "The Catalogue", ocho discos tal y como se concibieron.
Por una parte, el "Autobahn" (1974) con su imagen de autopista como icono del desarrollo alemán. Su sinfonía, con una duración de 22 minutos, resume la idea de un disco donde caben pitidos y chirridos de rueda, la rítmica nacida del interior de un motor y un estribillo juguetón. Por otra, "Radio-Activity", de 1975. Y es que las estaciones de radio, y no la radioactividad, inspiró a Hütter y Scheinder unos títulos como "Radio Star", "Antenna" y "Transistor". Con el grupo rozando de popularidad fuera de Alemania, fue grabado como las viejas películas: en inglés y alemán. También encontramos "Trans Europe Express" (1977). La idea romántica de una Europa unida por trenes recorre todo el álbum. El propio Hütter describía en la revista "Uncut" la situación: "En Düsseldorf estábamos a 20 minutos de Holanda, media hora de Bélgica y dos horas de Francia. Berlín estaba mucho más allá". El siguiente disco publicado fue "The Man Machine", que también encontramos en este excelente recopilatorio, en el que alejados de la experimentación, fue su disco más irónico y del que beberían grupos como Devo o los mismísimos Aviador Dro. De este vinilo procede el histórico tema "The model".
En 1981 llegaría "Computer World", que también veremos en la caja. Un disco curioso porque cuando se publicó Kraftwerk no trabajaba con la informática, de hecho el primer equipo Atari llegaría después, aunque fueron inspirados por ritmos de calculadora y tecnología de orígen bélico. "Techno Pop", publicado en 1986 y ahora con la caja de EMI, con una espectacular portada pionera por estar confeccionada en 3D. Sigue el penúltimo disco, "The Mix", que hizo las delicias de los Dj´s, ya que en plena fiebre de remixes, no podían faltar ellos, con versiones extendidas. Ya en 2003 llegaría "Tour de France", en el que tuvo buena parte de "culpa" Hütter, amante del ciclismo.
En definitiva, ocho esenciales que no deberían faltar en ninguna colección.
¿Qué suena mejor? Es la eterna guerra. La discusión en torno a este tema no termina de poner de acuerdo a nadie. Son muchos los que, como yo, preferimos la calidez de los acetatos, aunque hay otra legión de melómanos que se queda con la limpieza del soporte digital. Y aunque esta "guerra" perdurará mucho tiempo, es bueno aclarar algunos puntos en los que ambas partes coincidimos.
El primero, sin duda, es la mayor riqueza en matices (graves, medios y agudos) que poseen los elepés de toda la vida. Una de las grandes deficiencias de los compactos es su ecualización neutra, lo que hace que la sonoridad de muchos instrumentos se pierda en favor de un sonido brillante, nítido y, digamos, "aséptico". El proceso de grabación de un elepé y un cd es diferente, lo que hace que ofrezcan panoramas y experiencias de escucha también diferentes. El acetato reproduce el sonido desde la fuente a la salida de manera analógica, mientras que el cd toma la salida analógica, la transforma en digital y luego nuevamente a analógica. Este traspaso, que se logra mediante la reducción de curvas en código binario, va en detrimento de los matices y, por tanto, de la experiencia de la escucha. Ocurre lo mismo con los archivos mp3, que suprimen ondas sonoras casi imperceptibles al oído humano.
El segundo aspecto en el que todos coincidimos es que el formato digital posee mayor capacidad de almacenamiento y su resistencia al paso del tiempo es mayor, amén de su reducido tamaño, lo que convierte al cd en un gran aliado de los propietarios de casas de cuarenta metros cuadrados o menos. Pero si hay un aspecto con el que el cd no puede competir es con el valor fetichista. Los aficionados a la música no consideran el disco compacto como un objeto de valor. En cambio, los vinilos son para muchos verdaderas joyas, tanto por su belleza estética como por la fecha de su edición, cualidades que los convierten en verdaderas piezas de coleccionismo. Esta gran diferencia no ha pasado desapercibida para la industria, que en vano ha intentado hacer del cd un objeto valioso copiando la fisonomía de los discos en su serigrafía. De hecho, también hay un tipo de Cd de la marca Emtec puesto a la venta en un pack de 10 unidades con look de vinilo. Empezó bien, pero ya empieza a verse menos. Gracias a Dios que me hice con varias cajas, porque algunos discos viejos los he recuperado precisamente en estos discos. Por si acaso...
Así se llaman y este tema lo han bautizado como Luv Deluxe, perteneciente a su trabajo "A million miles from home". Esta banda británica de estilo electro han grabado un impactante vídeo con el director Saman Keshavarz que llama la atención por ser toda una llamada a soñar despierto. Es una filmación que probablemente provocará que la veamos más veces y disfrutarla, no tiene palabras porque sobran, además de tener un mensaje claro e impecable: nuestra forma de vivir la elegimos nosotros, y de equivocarnos el final puede ser el peor. Nuestro futuro lo hacemos nosotros y nadie más.
Un vídeo y un grupo para tener muy en cuenta.
Otra de las opciones que tenemos para regalar estas Navidades, siempre que nuestro bolsillo pueda permitirlo, es la iDJ2, creada por Numark.
Como sabemos, ya podemos mezclar no sólo con vinilos, sino con Cd´s o archivos mp3, con herramientas de precisión para controlar los ritmos y hacer bailar al personal. Desde hace tiempo ya descubrimos que podíamos hacerlo también a través de un iPod. La iDJ2 es la primera estación de mezclas que utiliza un único iPod como fuente de sonido. Del reproductor se pueden seleccionar simultáneamente dos pistas para mezclar en directo o realizar montajes previos a la actuación. Controles simples y dos grandes ruedas para scratchear o, sencillamente, buscar un segmento de la canción que queramos editar. Podemos conectar fuentes externas de audio, como un Cd o un plato giradiscos e incluso una llave USB. Eso sí, habrá que "apoquinar" los 564 euros que cuesta.
No sé qué pensar sobre las críticas de las películas, de hecho casi ni las leo porque la calidad de la misma depende de cada profesional. A veces lo que yo creo es una obra de arte o un film al menos para tener en cuenta, resulta que para un crítico es bazofia. Ocurrió con aquel histórico "Blade Runner" de Riddle Scott, por entonces una discretísima película que pasó sin pena ni gloria por las carteleras y que recibió pobres críticas. Resulta que hoy es un film de culto y será que no le han pedido a Scott una segunda parte, a lo que se ha negado rotundamente porque no es ni el "espíritu" de la película y porque se trata de esa historia y punto.
Con este "The Inner Jukebox" ocurre lo mismo. Dj. T es, para los que estén familiarizados con los pseudónimos, Thomas Koch, es decir, uno de los fundadores de Get Physical Music y lleva una treintena de años pinchando en las cabinas y dando salida a su faceta de productor. Y acaba de lanzar este trabajo por el mismo sello de M.A.N.D.Y. y Booka Shade, pero las críticas son variadas, no hay un acuerdo, o gusta o se odia, lo cual indica que nos encontramos ante alguien especial que no deja indiferente a nadie. Es decir, para mí, que pinta bien.
El mismísimo Danny Tenaglia lo ha calificado de "un disco monstruoso", pero la prestigiosa publicación Dj. Mag afirma que "patea como una mula". Y otro creador de prestigio como Laurent Garnier habla de él como "un disco funky de mierda". Sinceramente, no sé a quién creer, pero una vez escuchado puedo decir desde mi punto de vista que, sin duda, no es una obra de arte, pero que hay varios zarpazos en los temas y tal cuidada producción que merece la pena ser adquirido. No defrauda.
El triunfo del ordenador portátil ha acabado con la caja que se escondía bajo la mesa en los viejos equipos de sobremesa. Es cierto que también con ese buen sonido de aquellos altavoces. La verdad es que en un ordenador portátil no tenemos espacio para poder integrar unos altavoces de una calidad razonable por la potencia de salida de los watios musicales.
Bowers & Wilkins ha creado estos altavoces de sobremesa para compensar la baja calidad que nos encontramos en otros, además de esa menor potencia de salida del audio del portátil. Un diseño atractivo y muy discreto además de bonito son sus características, con su nada desdeñable su potencia, y con la opción de conectarlos desde el jack de salida de audio tradicional o vía USB. Una excelente opción de regalo para estas Navidades. ¿Lo malo? Probablemente su precio: 300 euros. Pero es que la calidad se paga.
NOMBRE TÉCNICO: Bowers & Wilkins MM-1
UNIDADES: 2 Tweets de 75 mm, 2 altavoces de 25 mm
RANGO DE FRECUENCIAS: -6db en 57 Hz hasta 22 Khz
POTENCIA: 4 x 18 vatios
TAMAÑO: 170 x 100 x 100 mm
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red, en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Mañana se inicia por TVE el proceso de selección para candidatos a representante para el Festival de Eurovisión 2010, que se celebrará en Oslo el próximo 29 de mayo. La cadena abre el plazo bajo el lema "Tu país te necesita".
Para esta 55ª Edición, al igual que las anteriores, no existen impedimentos para presentarse quien lo desee, pero ya están planeando otra vez los frikis. Resulta que si no es una broma de mal gusto, la colaboradora de "Sálvame", una de esas "telebasuras" de la programación actual, quiere presentarse. La semana pasada, Carmele presentó tres temas: "La Carmelita", "Soy un tsunami" y "Las mujeres al poder", más que nada para que se vea una muestra de que la cosa va en serio.
No habíamos tenido bastante con el pitorreo del Chikilikuatre de Buenafuente como para ahoga aguantar esto. A España, uno de los tres países que más dinero aporta para Eurovisión, ya la dieron un toque burocrático por la presencia del actor en el Festival, más que nada porque siendo nuestro país uno de los "patrones", había que guardar las formas, si bien todo vino a cuento de Lordi, aquel grupo heavy escandinavo que se hizo anteriormente con el galardón a falta de temas de calidad. Si Carmele, que al fín y al cabo tiene todo el derecho del mundo a presentarse, sigue adelante, volveremos a repetir la broma. Que Dios nos asista si resulta ganadora...
LA MÚSICA ES CULTURA. LA MÚSICA ES EMPLEO
Músicos, autores, compositores, intérpretes, productores, editores, mayoristas, tiendas de discos, distribuidores, managers, promotores de conciertos, Industria auxiliar de infraestructuras para espectáculos (escenarios, escenografías, sonido, iluminación, audiovisuales, transporte, instalaciones efímeras, seguridad, seguros, etc.), técnicos de sonido, montadores. El colectivo de profesionales que hacemos la música estamos orgullosos de nuestros trabajo. ¿Somos ingenuos por ello?
Hasta hace poco, además de ganarnos la vida con mayor o menor acierto, se nos reconocía que contribuíamos al enriquecimiento cultural de nuestro país. Constituye un gran privilegio ser partícipe de un proceso por el que millones de personas disfrutan todos los días con la música. Hemos estado presentes en sus vidas desde tiempo inmemorial, ya fuera a través de un disco de pizarra, un vinilo, un casette, un Cd, los teléfonos móviles, la radio, un mp3 o las actuaciones en directo.
Somos los que propiciamos esas melodías que se incrustan en nuestros cerebros y corazones. Músicas que enamoran, consuelas, o curan; sonidos que alegran, rememoran, evaden, relajan o estimulan. Sí, nos gusta nuestro trabajo. Y sabemos que nuestro trabajo gusta y es necesario.
Ahora, sin embargo, ya no sentimos tantos motivos de orgullo. Porque se ha extendido una cantinela según la cual nosotros no trabajamos, sino que vivimos de un bien al que la gente tiene derecho a acceder de forma gratuita y con total impunidad.
La realidad está muy lejos de todo eso. Nadie sabe cómo será la industria de la música y el entretenimiento dentro de 10 años, pero seguro que para entonces la música sigue ocupando ese mismo lugar decisivo en nuestras vidas. Por eso mismo nosotros, el colectivo de trabajadores que hace la música, seguimos aportando nuestra mejor imaginación, la mayor energía, el empuje más decidido. Pero lo hacemos solos. O casi. Tenemos a otros colegas que generan obras. Tenemos a nuestro público. Pero ningún apoyo más.
La piratería nos hace daño, desde luego. Mucho daño, aunque parece que sólo nos preocupa a nosotros y a nadie más. Pero la crisis es mayor y más profunda. Los espacios naturales donde nacen el pop y el rock son considerados meros tugurios perseguidos por las Administraciones cuando deberían ser espacios culturales, contando con su ayuda y no con su competencia desleal. La música en directo carece de espacios escénicos adecuados. Parece como sino hubiera motivos para seguir ejerciendo la profesión que mejor conocemos y desempeñamos. Ese oficio con el que muchas personas ponen unas gotas de felicidad en sus vidas.
No, no somos unos tipos quejumbrosos. Más bien al contrario: no queremos resignarnos. Cuando nos roban y nos quejamos, se nos ignora. Cuando los empleos que genera el sector se reducen a un tercio se nos dice que debemos cambiar el modelo. Y, eso sí, cuando pedimos apoyo se nos da la espalda porque hay otras prioridades, muchísimo más importantes, indudablemente.
Hace ya demasiado tiempo que estamos solos. Ni los sucesivos inquilinos de la Moncloa ni los parlamentarios que toman asiento en los hemiciclos nos han incluido jamás entre sus prioridades. Tenemos la sensación de no contar para nadie, de no existir. Con una excepción, claro: cuando se vislumbran elecciones de por medio. Insistimos que eso no es una queja, sino la expresión de nuestra perplejidad. De nuestra indignación. Si la música forma parte decisiva del patrimonio intangile de nuestro país, ¿por qué los políticos no se preocupan lo más mínimo por ella?
Para avanzar se necesita empuje, y con el nuestro podrán contar siempre. Todas las semanas surgen nuevas iniciativas para comercializar la música en la red de forma innovadora y beneficiosa para todas las partes: usuarios, autores e industria musical. Igualmente surgen decenas de espectáculos nacidos del talento y de muchas horas de trabajo y ensayos y no poca inversión. Los tiempos cambian y nosotros evolucionamos con ellos. Pero cada vez que avanzamos, alguna piedra se nos despeña por el camino.
Y lo mismo le ocurre al resto de los creadores de todos los sectores: el cine, la literatura y el software. Por mucho que nos esforcemos en buscar nuevas formas de acercarnos al público con ofertas atractivas y adaptadas a las nuevas necesidades de la sociedad, siempre se nos adelanta por el atajo del gratis total, del "yo no pago por esto... pero lo cojo y no pasa nada".
Y no podemos seguir así. Ni nosotros ni esta sociedad, si no queremos ser cómplices de la destrucción sistemática del talento y la creación locales.
Queremos un compromiso por la cultura, una apuesta verdadera para el desarrollo de una industria que tiene mucho que aportar a la sociedad. Queremos responsabilidad de todos los actores sociales en la lucha contra la sangría de las descargas ilegales. Queremos seguridad jurídica para seguir haciendo bien nuestro trabajo. Queremos apoyo y respeto para una industria que lleva el nombre de nuestro país a todas partes.
Ahora el Gobierno ha creado una comisión para que le asesore y le dé ideas en la lucha contra la piratería en Internet. Esperamos que esta comisión haga bien su trabajo y proponga al Gobierno medidas eficaces para acabar con esta lacra para nuestra creación cultural.
Y del Gobierno esperamos que, tomando conciencia del problema y de que nos estamos jugando el futuro de nuestro sector creativo, sea valiente y tome medidas valientes, como ya han hecho los gobiernos francés o británico para defender su cultura y sus empleos.
Si la música, el cine o la literatura son cultura y la cultura es empleo, queremos, en definitiva, que se actúe en consecuencia de una vez por todas. Exigimos respeto.
Firmado por más de 2.000 trabajadores de la música: artistas, intérpretes, autores, técnicos, empleados de compañías discográficas, estudios de grabación, tiendas de música, medios de comunicación, salas de música, transportistas, diseñadores, etc.





